Luis de Yeliang

El enamorado amigo

Una sombra se disipa en el horizonte del olvido

recordada con nostalgia breve tal vez con cariño

por un instante se le ve la cara, está sonriente

pero tras la penumbra sus lágrimas se vierten:

pasó a otro término, ya no es el aspirante, es el amigo

 

Aquél que platicaba con ella

aquél que lloraba y reía con ella

el que la amó incondicionalmente

aunque ella nunca su amor le diera

 

Ahora las cosas han cambiado se ha cumplido un sueño

esa dulce princesa después de esperar alcanza su anhelo

no tiene más ojos ni más horas ni tampoco espacio

que no sean para las furtivas miradas, los cálidos abrazos

de otro que correspondió con creces su amor y su deseo

 

Un amigo es amigo porque cede

pero un enamorado amigo, muere

¡mira que ateverse a desafiar al destino!

¡mira que pretender tal cosa!

¡mirar que creer que era suya esa rosa

cuando él sólo crece entre espinos!

 

Va la sombra perdiéndose en el olvido

poco a poco sus rasgos se confunden con el ruido

pareciese que nunca estuvo que nunca existió

se va adaptando desde aquella vez que aceptó

que no debía arruinarle el camino al ser querido