Julio Noel

Cuando en la blanca brisa de una noche de estío

Cuando en la blanca brisa de una noche de estío

aspiro el cálido aroma de tus rojos labios,

hasta mis pupilas llega la fragancia azul

de los heliotropos que beben la luz del lago.

El suave susurro de las flores que suspiran

aromas y esencias en la placidez del campo

adormece los violáceos gemidos del céfiro

en el verde silencio de los álamos.

La azulada noche respira aromas de rosas

en la quietud del silencio a la orilla del lago,

mientras dos luceros enjugan sus glaucas lágrimas

en la etérea bruma de un desengaño.

Cuando una blanca noche de estío se diluye

en el éter la dulce caricia de tus manos,

un níveo susurro se expande hacia las estrellas

entre llanto de flores y azules topacios.

 

Aromas de nostalgia