Ella vive en un mundo gris;
incluso sus sueños son en blanco y negro.
En sus horas de lamento, sus ojos se derriten;
ella arde y se destruye desde dentro.
Todo se repite, todo es como antes:
ella, destrozada, intentando escapar.
Grita, cae y se vuelve a levantar;
el tiempo y el viento ya no están a su favor.
La decisión no fue fácil:
ella decidió abrirle el paso a la muerte.
Ella es de papel, tiene la piel de leche y ahora es tan frágil
que hasta sus propios pensamientos la pueden destrozar,
ella vive en mí y yo respiro en ella, luchamos juntas
y ahora nos rendimos juntas, esperamos la noche;
la noche que empieza que ya está de vuelta en casa
ella encontró un lugar para ser libre y nos fuimos,
pasamos a lado de nuestra madre y ella lloraba
nuestro padre rasgaba la tierra, arrodillado echaba
gritos desgarradores,
por un momento sentí que el corazón se me destrozaba
quise correr y abrazarlos pero ella me lo impidió,
dijo que mañana nos olvidarían y yo también llore,
sus palabras eran frías, ella me llevo a ese lugar
un refugio de todo el caos, donde ella no existía
donde solo existía yo.
Yenifer Fara
©27/10/20©