DRM

Divagó.

Mis lágrimas se volvieron tinta, se posan sobre mi cuaderno:
Describieron el infierno interno que llevó marcado
En el pecho. Escucho más lamentos que obasiones,
Escribo a diario canciones llenas de obsesiones.
Es como escapar de todas las prisiones
Solo para volver porque me acostumbré al lugar.
Así entendí que no soy poeta, soy demasiado vulgar,
Solo se decir lo que pienso
Con las palabras se jugar, aprendí armar los fragmentos de mi alma,
Los vuelvo versos que le traen calma a este cascarón.