Miguel Arévalo

Acuarela pétrea

Luz tenue sobre la gran ciudad

resplandor en altos edificios de cristal

espadas de luz de un rojo sol

entre nubes grises

de la tarde fugaz en el verano.

 

Claridad que se incrusta y duerme

sobre la fachada de una antigua casa

y se convierte en piedra.    

 

Tiempo que ha dejado sobre las sólidas canteras  

verdes musgos, azules sombras,  

acuarela de un instante.

 

Fugaz acuarela pétrea  

como el relámpago de un petirrojo  

internándose en el bosque espeso.