Adelaine Soto Alvarez

BAJO UN RELOJ DE ARENA

 


Ya no tengo sueños
Ni país
Ni luna


Soy un pozo seco
Un aguijón…a veces
Otras,… menos que un perro vagabundo
Aunque la gente se imagine que respiro
Porque mi nombre no yace
Bajo una esquela fúnebre


Mi madre muchas veces me lo dijo
Yo me mantuve sorda
Ciega
Creyendo que el camino era la paz
Que más allá del mar
Me esperaba la gloria


Pobre madre
Tan clara en sus consejos
Tan precisa y brillante
A la hora de ver mi atroz futuro
Y yo tan minusválida ante la realidad
tan sencilla a la hora de pensar en proyectos
En personas capaces de tenderme la mano
Sin advertir en ellas ese beso de Judas
Que se repite a diario.

Trato de llegar al otro lado
Donde dicen hay agua cristalina
Y el polvo es menos tenso.

Pero por mucho que me esmero en alcanzarlo
Llevo el corazón
Totalmente herido
A pesar del cúmulo de resignaciones
Para que mi paso no pierda su importancia

Soy nota discordante
En este laberinto de pesadillas
Y golpes a mansalva

Y aunque trate de conservarme
Humanamente
Familiar y social
Hay un dolor profundo,
Al mismo centro
Allí donde casi nadie lo descubre
Pero grita y se estrella contra la tranquilidad
Que a veces aparento

Me inclino de rodillas
Me aferro a los versículos buscando la otra cara
Pero el tiempo es tan mal trecho
Que saltan como una bofetada
Y el pan se pone ácido
En medio de una desesperanza turbia

En algún lugar perdí la calma
En algún lugar devoraron mi destino
Y me hicieron creer en la bondad de los demonios

Cuando lo que realmente necesito
Es abrazarme  a un ángel

Y huir para siempre del suicidio de mi misma

Qué tristeza me embarga en esta noche a solas
En esta ciudad donde mi ropa chilla
Y mis ojos se pierden


Lo he perdido todo
Mi identidad
Mi sombra
Mi cuna
Mi destino


Hasta tú tumba madre
Donde poder asirme
Y pedirte me ayudes a continuar la vida