claudio ramirez vasquez

VATICINIO

De pronto el apóstol Isaías

con su dulce voz ¡ Voz es de Urantia !

la que parió a Gondwana y , Laurentia

el planeta de la Cruz del Mesías .

 

Imponía respeto su empatía ;

sus manos eran mapa de un códice

de los milagros que el Maestro predice

Y de los desafío en Monmatia .

 

Con la mirada elevó el

índice

hacia el Monte de los Olivos .

Balbució : ¡ El polvo otrora vivo !

y desapareció del apéndice .

para reaparecer en el índice

del gélido clima de Calafate

con Amegino probando el Mate

en una tertulia con la Epifanía

oyendo a Sulibella en sinfonía

confirmaron tus vaticinios Vate .