Matías García Fernández

La casa del baile

 

Me inspira el momento, me inspira este café.
El lago ante mis ojos, me llama a meter los pies.

Los árboles con flor.
Animales pescando a la orilla.
Un aroma a primavera cercana y reprimida.

Las nubes bajas desean besar el espejo. Pasan por arriba en este silente reflejo.
Los sueños se vuelven el lago, las sombras un fresco recuerdo.

El amor se hace presente en esta mañana de cielo razo, sin que pueda por un segundo tender el brazo y tocarlo.

Serán caminantes mis horas en este día que me llora café.
Como lágrima que marca de arriba a abajo la taza trazaré el ayer.

Será poesía mi mañana entre el banco de piedra y el papel.
Abrigaré mis imágenes con la suave brisa que acaricia la piel.

En esta casa del baile verán todo florecer, sacudiendo la pena cuando intenta anochecer.

Pasan así los minutos de este mediodía que se hacen y deshacen en mi ser.
Quiero ver mi vida junto al agua de nuevo amanecer.