QUINSONNAS

Desertor (Soneto)

 

 

 

Guerrero de antemano ya vencido

rehúyo combatir y ser soldado

hundido en mi trinchera acobardado

al verme ante la vida malherido.

 

Mis fuerzas de flaqueza se han rendido

y endeble me disipo consternado

después de comprobar que no he logrado

de lleno mi existencia haber vivido.

 

Abdica y capitula mi templanza

ardiendo en unos miedos que me pueden

quemándome por dentro con sus teas.

 

Afirma ser un mártir mi esperanza

y amargas deserciones me suceden

libertas de sus nudos y correas.