Urquiza

POEMA 1091 (2038)

Todo era tus ojos tristes y exiliados

Tus manos tercas por el tacto

La risa fría en un eterno verano.

 

 

Tu cuerpo era tal

Como el árbol talado sin retorno

La mañana lluviosa

Y el pasto quemado

Tu cara, era la cara de la luna marchita

Y la simple añoranza

De volver a verte sonreír.