Fernández

Ella

Vigorosa espada,

forjada entre mil batallas,

formidable tempestad

surgiendo del pavoroso mar.

 

Ella, luz crepuscular,

sosiego en la obscura

impotencia del mal. ¡Ella!,

quien concibe la eternidad.

 

Ella viste de virtud su alma,

primorosa identidad,

el privilegio de su victoria

rompe el límite existencial.

 

Hoy, más que en cualquier otro momento,

siempre será ella desafiando los tiempos.