Danny McGee

CONOCERTE.

CONOCERTE.

Mis más vivas horas pasaron por tus labios, por el néctar que entrega paz a los fantasmas del pasado.
Tus más suaves sabores los vertí sobre mi besos, y mis más enormes dichas inevitablemente por ti se construyeron.

Conocerte fue haber visto una luz en mi sendero, saborear el triunfo amplio de dos cuerpos en silencio: fue avanzar entre las sombras y lograr vencer el miedo, fue reír en la victoria y extender ese momento.

Las mejores caricias las recogí de tus manos, las más notables sonrisas surgieron de tu propio encanto.
Tus más selectos perfumes los vertí sobre mi cuerpo, y mis más soñados poemas inevitablemente por ti se construyeron.