Danny McGee

UNA OBRA PICTÓRICA.

UNA OBRA PICTÓRICA.

Se envolvía en la noche como viento en la luna, donde mis labios podían descansar de las palabras y entender que en ella se encontraban todas poetizadas.

Ver su cuerpo, sentir su cintura y acudir al silencio para elevarme libremente, era verse artista de una suave escultura, una obra pictórica, magia fina, fiel, celeste.

Una magia, una frágil y sonriente sombra de su beso, hacía que la noche se escapara de un secreto: así tan simple era ser testigo de su cuerpo.

Ver su cuerpo, oler su frescura y dejar que la vida me acerca a los edenes, era verse artista de una suave escultura, una obra pictórica, magia fina, fiel, celeste.

...Y es que en sus pechos se hallaba el sitio donde mi labios podían descansar de las palabras y entender que en ella se encontraban todas poetizadas.