taltamira

tempranito

Mi bella ciudad de origen, rodeada de accidentada topografía, son encanto para disfrutar bellas panorámicas, sus calles muy estrechas entre privadas y callejones te llevan al centro de la ciudad. Es muy temprano, apenas son las cinco, suficiente para partir a las seis. Al cerrar la puerta empieza mi aventura, siento como ese frío y esa humedad del rocío entra a mi cuerpo y despeja mi mente es una sensación de rica frescura que renueva el día.Son momentos de mucha tranquilidad, la mayoría duerme, escucho mis pisadas fuertes, las calles están vacías y me gusta ver los jardines de las casas por las que paso, a veces me detengo para contemplar esa planta que llama mi atención, tiene figura parecida a un ave mirando hacia el sol.Apuro el paso por la calle empinada, porque se que en aquella casa sale el chico de mi atracción, justo cuando paso, distraigo su atención, su mirada son flechas que atraviesan mi corazón, son pocos segundos ,pero procuro disimular, arranca el automovil de su papá y regreso a mi caminar, sigo despacio  recuperándome de la emoción, al llegar a la esquina veo como se asoma el sol, momentos perfectos de reflexión , es alegría infinita combinada con el paisaje, la paz del silencio, la tibieza de mi cuerpo  y mi alma alimentada por la mirada del chico, suspiro muy hondo y exhalo sacándo la felicidad y el cansancio del caminar, empieza el movimiento de la gente, el ruido de autos y las prisas de muchos son señas, que estoy a punto de llegar.

                                                                                                                                 T altamira.