Fernando Endara

TIERNAS MANOS

Manos que alientan los sueños de un cometa,

que sucumbe los  cielos para abrazar las estrellas,

susurro de un poema

hecho con cristales de silencios circunspectos.

Para que más que esas manos

en los claros delirios

de mi almohada  en mi agonía,

escrutinios ocultos de sueños

 brumas de un otoño perdido.

Hebras que tejes gota a gota el cardo

sobre las cuerdas de una arpa

de dulces bemoles

que trastocan la sinfonía del alma.