Muchos inviernos.
Muchas lluvias
y unas tantas horas en vela,
fueron la manera en que sí, y no tanto,
me han servido para darme cuenta que sólo he desperdiciado minvida entre quimeras creadas por mi mente egocéntrica.
¿A qué se debe ésta revuelta?
A que a las 33 primaveras
he comprendido que mi enemigo no ha estado afuera...
sino dentro donde suelen ensordecerme las penas.
No, las personas no son 100% malas,
ni tampoco 100% buenas.
Simplemente, son.
Como tú y como yo.
Unas han sido bendición, otras, una lección.
Como tú o como yo.
Y lo único que queda es SER con ellas
y dejar que ellas SEAN con nosotros.
Porque lo que realmente somos,
no es lo que decimos,
es lo que hacemos sin decir demasiado.
Las perspectivas y expectativas,
suelen ser nubes, en tanto no reaccionemos movidos por sus influencias.
Porque ¡Admitamoslo!
Todos llevamos caos a cuestas,
pero nos venden tantos modelos
de felicidad que ser un desorden parece ser malo,
cuando lo malo es no darse cuenta
que eso es parte de SER.
y no es más que la oferta diaria
de vivir como lo que somos,
humanos imperfectos, luchando.
Diana Janeth Reyes Diaz.
(Diana Reydz) 03/06/20
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