andrea barbaranelli

Soneto de las manos en el tiempo

Tus manos, que el espejo inmoviliza

en la duda de un sueño, las recuerdo

en otro sueño, en el que encuentro y pierdo

su imagen. Enredadas por la brisa

 

del tiempo, no se rinden. Un perverso

juego de olas las junta a esta ribera

y las aleja, para que se mueran

en el azar donde renacen verso.

 

Su transparente carne no es la misma

que asedia este instante congelado

en la orilla de un mar que las abisma.

 

¿Qué fin puede tener el obstinado

su desvelo? Están ellas muriendo

en la vida y en la muerte renaciendo.