Amor...
No argumentaré.
No emularé más palabras.
Me dejaré llevar por ésta quietud del duelo de saberte lejos.
Nunca fuiste mío.
Aún cuando creí que sí y bueno está bien.
Me dueles.
Duele haber tenido que tomar decisiones por los dos, que me costaron varias lágrimas,
mismas, que me agotaban hasta dormir en esas madrugadas en las que te extrañaba, que no dormía,
en las que sólo miraba la pantalla,
hablándole como si a ti te hablara.
Invocándote en silencio diciendo:
\"Vuelve. Vuelve. Vuelve\".
Soy complicada.
Contigo sentí que podría serlo menos
y amar por primera vez y bien.
Contigo hice lo que con nadie más haré.
Te entregué lo que ya no haré denuevo.
No porque no quiera volver amar,
sino porque, en realidad, no se si vuelva amar otra vez.
Cómo me encantaría que leyeras ésto,
que sepas que no me fui,
que no me aparte por falta de amor,
sino por miedo,
miedo a que no me amarás
y ser solo lo que tú mismo en una ocasión me dijiste:
\"Una bella ilusión\".
Porque yo quise, quiero ser todo para ti.
Pero el amor no se forza, y yo, así lo entendí.
No quise mentir haciéndote creer
que jugar a la pasión sería algo a lo que yo iba a someterme como si no tuviese sentimientos.
Nuestras canales están en distinta frecuencia.
Quizá para ti, yo no di nada.
Quizá para ti, tú diste mucho.
Quizá ambos sólo dimos lo que nos convenía.
Sólo Dios es testigo y él sabe lo que dimos.
Sólo puedo decir que te quiero.
Te quiero más que nunca.
Pero, esa ultima conversación no salió nada bien y espero algún día puedas perdonarme por haberte herido.
No pediré perdón, porque ya hacerlo no arregla nada.
Te herí y eso me duele, la conciencia me remuerde.
Si pudiera hacerlo te besaría en los labios y te abrazaría para hacerte sentir que mi piel no miente.
Eres una persona importante y aunque sé que es inevitable, sé que me olvidarás y pensar en ello duele.
Y ya no tengo lágrimas para llorar,
me he vaciado.
Ojalá estuvieras aquí. La estoy pasando mal.
Ojalá pudieras ser ese refugio para mi alma en éstos momentos.
Ojalá me buscaras.
Pero, siento que eso no sucederá.
Ojalá y el universo me concediera que leyeras éstas palabras que salen de lo más hondo y secreto de mi corazón.
Pero eso sería un milagro; como si Dios nos ayudara y bendijera el amor que \"aún\" viviera en los DOS. (Si ese fuese el caso)
Mas me rindo. Mato la esperanza.
Te he perdido.
No te merezco.
... Te amo, Javier.
Y es lo único que sé y queda escrito aquí en ésta carta que jamás te enviaré.
Diana Janeth Reyes Diaz.
(Diana Reydz) 31/05/20
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