S Esteban Esquivel

Charlatán

Agonía de insomnio a media noche

Me pica la garganta, me encandilan los parpados cerrados

Conticinio de ojos abiertos, la luz corre las cortinas

El sonido frío de las veredas de cemento golpea el cristal

Mi brazo cae en la penumbra, resaltando mis venas

Los arboles temen, lloran sus penas y la habitación me sepulta.