Kinmaya

El amigo del vagabundo

 

Caminante perdido de mirada ausente,
como fantasmas en un limbo de cemento,
sin destino y perdido en el olvido,
arrastrando el alma entre indiferentes ajenos.

Atrapados en un presente sin rumbo,
una soledad salvaje llena de bullicio inútil,
cuerpos a la deriva hundidos en una multitud que mira,
el único calor siempre vendrá del sol

El miedo los lleva hacia el fin de la noche,
donde el mundo se apaga y agotados caerán en algún rincón,
quizás, algún perro callejero se enamore de su alma,
y finalmente tengan un amigo para su andar.

Fiel como nadie, lo acompañara por el resto del sendero
se sentará junto a él, comerá con él, y dormirá con él
lo cuidará al dormir y le hará caricias con su mirada,
y nunca más lo abandonará en su eterno vagar.

\"Hay vagabundos que no tienen la culpa de nada, simplemente la tragedia los sorprendió en un instante de destino esquivo; donde luego el mundo miró hacia otro lado.\"