Déjame dormirte esta noche,
arropar con mi ser
la pálida desnudez de tu cuerpo,
acallar con mil besos
la provocación de tu boca,
hundir mi mirada
en la inmensidad de tus ojos,
convertir en susurros
el temor a perderte,
ser matinal rocío
que baña tu jardín,
y tras el último suspiro,
déjame dormirte esta noche.