franklin blanco

Un verso a Venezuela

Hoy le escribo a Venezuela

este verso sin medida,

pues ha sido bendecida

bajo un cielo de acuarela,

cual la novia prometida.

 

Voz del indio centinela

de arco y flecha percudida,

donde el viento de salida

lleva un soplo que consuela,

a una raza enmudecida.

 

Noble tierra de la abuela

desde luego entristecida,

cuando va de amanecida

brilla el sol su lentejuela,

para tu alma dolorida.

 

Más el Dios que se flagela

no te adora corrompida,

Él te quiere compungida

mientras esto se nivela,

 pero nunca malquerida.

 

Pues tu gente Venezuela

siempre estuvo agradecida,

y aunque estén comprometida

como hermosa damisela,

sé que viven afligida