Nacho Rey

EL GRITO

 

Mi cuerpo es un pastel negro de mantequilla;

mis ojos ven la belleza que le hace enmudecer;

mis manos sin cintura, fríos, se han de esconder;

vivo muerto de amor en un sueño de pesadilla.

 

Paso por un puente de colores y no hay escultura,

sólo un sol que me quema en este paseo sin destino.

¿Dónde, dónde está ese cuerpo de moda femenino,

que la busco y solamente encuentro un barro sin figura?.

 

Sigo caminando por el sendero salvaje,

sin piel, donde la fémina me presta su ataúd;

ahí, descansaré porque es este su mensaje:

 

\"esta es tu casa\". La lluvia se hace esclavitud.

La caja de madera se cierra y yo tengo apetito:

y lo único que consigo es un desesperado grito.

 

                                                         NACHO REY