Ana Vega Burgos

COMPÁS DE ESPERA

Nadie te espera nunca.

Pero tú sí que esperas:

esperas el azul de la mañana nueva,

el aroma a café del bar de cada lunes,

el humo a cigarrillos que disfraza la herida

cruel de la indiferencia.

 

Esperar, esperar… No importa cuánto,

no importa a quién, ni dónde.

Solo esperar; la vida es un compás de espera.

 

La muerte se resigna

a dormitar, vencida; pero de sus gusanos

brota, como un rosal de luz, la primavera