LONELY

SUS PEQUEÑAS VIDAS

(08/04/1993).

 

En muchas partes del mundo mueren de hambre,

en otros lugares desperdician la comida.

Unos mueren luchando por lo justo,

mientras otros roban y destruyen.

¿A dónde va a acabar este mundo,

lleno de conflictos y desigualdades?

Es tan sencillo sembrar la paz,

pero las cosas bonitas del corazón no las toman en cuanta,

lo ven como algo estúpido, que no vale la pena;

no se fijan, no ven, que se están matando,

eliminando lo único que tenemos: nuestra niñez.

¿Acaso no tienen sentimientos?

¿No les da dolor ver tantos niños morir cruelmente?

verlos delgados, débiles,

verlos que llevan en sus rostros inocentes

la tristeza dibujada,

pidiendo con los ojos y con el alma un poco de cariño,

un poco de amor, una pizca de calor humano,

unos brazos que los protejan de las bestias de metal,

que producen sonidos infernales: los sonidos de la guerra.

Muchos lloran por el miedo por esos sonidos,

por su soledad, por el destino que han tenido que pasar,

por todo lo que han sufrido

pero a pesar de todo eso,

ellos tienen la esperanza sembrada en sus corazones,

la esperanza de que algún día no muy lejano,

puedan oír el canto de un pájaro

y no el sonido de un rifle,

ver una mañana clara y azul

y no el cielo oscuro cubierto de humo,

ver el agua del río clara y cristalina

y no roja manchada de sangre,

ver a sus hermanos jugar y

no verlos entre manojos de cadáveres.

Creo que ya es hora de darles una oportunidad

a esas pequeñas vivas,

de vivir y convivir en paz.