Xilos

MAR

Él no quería irse…. Todavía no.
Ella, cambiada, tremenda, furiosa.
A él la fatiga le congelaba el alma.
Ella bramaba, se erguía en todo su ser.
Él, con nubes en los sentidos, cogía apenas con una mano la tabla.
La ola, en un golpe final de mar, se lo llevo.