Darío Melgar

A Mariano

¿Acaso es cierto,

Mariano querido,

Te han dado por muerto

Una tarde de estío?

 

¿O es que te escondes,

De impío enemigo

Villano y asesino,

De tu glorioso destino?

 

Dicen que te vieron

Sonriendo y clamando

¡El Perú será libre!

¿a punta de fusil?

 

Y que luego oyeron

Un canto sagrado

Somos libres, seámoslo,

¿De manera sutil?

 

No encuentro tu entierro,

Siquiera una lapida

Que inscriba tu nombre.

Y en mi cuarto me encierro

¡Qué mentira más ruin!

 

Aún no te has muerto,

Con tu sonrisa dormida

Te veo en mi huerto

¡Como un hombre feliz!

 

Pero si fuera desdicha,

Perder tus yaravíes

Te secuestro en el acto

Con acalorado frenesí.

 

Más nunca quisiera

Privarte del mundo

Mariano querido

Por mas que tuviera

que verme infeliz.

 

 

¡Ay! Mariano del pueblo

Tú no te has muerto

Aun te veo cantando

A tu Silvia querida

Triste yaraví.

 

 

II

 

Yo te vi un día

Sentado solitario

Escribías una elegía,

Verso enamorado

 

¡Pero ay de ti,

Triste, acongojado,

El pueblo que amabas

Te perseguía así,

Ilustre condenado!

 

Vamos, vamos,

el mal te ha encontrado

si pone rodilla sobre ti,

tu historia se ha acabado.

 

No llores, pues

ella no se ha enterado.

El Perú en ti,

en gloria se ha bañado.

 

Mañana será tarde

para ti la despedida,

hoy eres preso

la batalla está perdida.

 

 

Yo te vi un día

sentado solitario

escribías a tu Silvia

verso enamorado.