Julieta Iallorenzi

HOMÚNCULO


Es un homúnculo

Que su única función de vida

Es asesinar chicas y promesas.

Su rostro, como venéreo forúnculo

Su mente como un panal de avispas

Que si no pican no se divierten

Y su perversión nunca consciente

La intima aprobación

De las niñas picadas

Y corrompidas.

No creen en él

Los que sí lo han conocido,

Lo que representa

Para la existencia

Es un tumor

Que debe ser extirpado.

Es un sarcoma uterino

Que su paso por la vida

Se asemeja

A una metástasis

Que despelleja,

De la que no hay remisión

Onco-lógica.

Porque nunca faltarán

Secuaces peones

Que prefieran quemarse

Para que no lo rosen chispas

De infiernos anteriores

Por sus crímenes posteriores,

Porque es el único fuego

Que pueden llegar a tener.

Nunca faltarán devotos

Que se arrodillen e inmolen

Cuando sus actos injustos

Como pesadillas lo alcancen.

Mientras el homúnculo

Teje un macabro juego

En el que todos excepto él

Van a perder.

Ni compasión o sinceridad

Ni creación o bondad

Nada elevado un homúnculo

Podría alcanzar.

Su libido es una fúngica mancha

Que te obliga a lamer,

Y siquiera el Fluconazol

Como jabón del pulmón

Lo puede detener.

Simulando alucinación

A su maquiavélica planificación,

Para que de sus atrocidades

Ilegales no haya persecución.

Y cuando yace descubierto

No abandona lo cinista

Y prosigue a la negación.

Adjetivando a sus victimas

Como sus ex esposas

Fingiendo ser parte

De nuestro legajo de parejas

Cuando solo estuvimos

A su merced.

Perseguir no es ligar,

Asechar no es corresponder,

Ceder no es consensuar

Si nos dejamos explotar

Por la promesa de ilesas escapar.

Como todo triste viejo verde pus

Caratulando el asco y la tortura

(Que provoca)

Como romance y calentura

(Que solo él porta)

Es de manual

De una tétrica función.

Repitiendo siempre su patrón;

Robando y huyendo,

Quedándose y viviendo,

Extorsionando y explotando,

Mintiendo y manipulando,

Asesinando y escapando.

Y no faltarán los ignorantes soldados

En guerra impropia por el luchando

Sin conocer por quien combaten

Sin saber por que mueren.

Parejas como coartadas fraudulentas,

Objetos con usos dadores de favores

Como alcancías rompiéndolas

Para lucrar con sus valores,

Como cajas de seguridad

Para depositar secretos,

Encerrándolas por siempre

Cuando descubren todo esto...

De humanidad el nivel más bajo

Destilan un jugo rancio sus gajos

Es el emesis del cosmos

Y vino a traer caos

El que en su piel nunca soportaría

Ni un cuarto de lo que ha causado.

A Venus y a Némesis ha asqueado.

Maldad conjunta de cobardía

Estupidez tejida con hipocresía

Lascivia fundida en dinero

Actuación como soga escapatoria

De su pútrido agujero.

Deben correr de el

Los que lo han socorrido

Los homúnculos no son agradecidos

No pueden desistir

De su único cometido,

Esperan a corroerte

Cuando yazcas inadvertido

En el lecho dormido,

Si le has visto

El oxido abusivo

Guardado en sus latidos.

Es su única función vital;

Arruinar lo que toca

Trocar lo que arruina

Y cuando seas ruinas,

Se llevara tus rocas

Como premio de cacería

En una vitrina.

La colección de su vida

Estropear lo que nunca podría tener

Ocultar lo que jamás podría tapar

Si a quienes colecciona

Tienen como función vital

A los homúnculos desenmascarar.

Los actos corruptos

Nada los puede borrar

En la sentencia final

Donde todos los atroces crímenes

Feroces se habrán de pagar.

El doble, el tripe

Sobre el fango de su nombre.

El asco universal

Compactado en un hombre.

Su etimología en francés;

\'\'Hombre frito\'\'

Así quedarán tras

La silla eléctrica

Sus insidiosas

Neuronas de chizito.

Un homúnculo tal

Por el bien social

Debe estar extinto,

Por rematar a quien

Ya estaba vencida

Su esencia para siempre

Abusada y corrompida

En una celda sin llave

En la que nunca sale

Y todo lo que le aterre entre.

Y así como rota

Dejó la vital copa

Será su cuerpo

En el averno

Que entre los muertos flota.

Y la muerte será solo el comienzo

Del martirio de su lienzo.

Lo que viene luego

Interminable ruego

Cuando su víscera

Sea un desastre

Como lo que causaste,

Hediondo será su cielo

Como lo que hizo en el suelo.

Por eternidades

Su espurio espíritu

Masticará sus propios males.

Nunca se acabará

El insufrible tormento

Lo que hizo será devuelto

Y multiplicado el escarmiento.

Las victimas

Reunidas con el poder

Que les cercenaron,

Volverán insurrectas

Y de los ruines homúnculos

Harán colecta.

Porque la linfa roja

Por estos derramada

A su morada jamás vuelve,

Pero la que queda hervida

Dentro de la herida

Invencible se convierte.

Porque lo que me hagas

Muere en ti

Y lo que yo sea

Aunque me mates

Vive en mí.

Y por mas que siempre corras

De las consecuencias

Inherentes a tus actos,

De los cadáveres vivientes

Y las niñas inertes,

Imposible es ahora

Cuando la tierra

Sepulcral es la que te implora.

Y te arrancan los cardos

Para que dejes de pinchar.

Y te sotierran muy profundo

Para que pares de matar.

Y seras juzgado y castigado

Por triplicado

Ahora y en tu hora final.


JULIETA IALLORENZI

PATENTADO EN SADAIC Y DNDA

DERECHOS DE AUTOR RESERVADOS