Rafael Parra Barrios

Cuando me vaya

 

Cuando me vaya,
igual, no me iré.
Será un pacto
entre Dios y yo,
y aquí permaneceré.
En el cielo
y en la tierra,
seguro estaré,
dándole mi mano,
en cada menester.
Allá y acá,volaré,
y seré la brisa
que refresque tu ser,
y el viento que roce,
tu fulgurante piel.
Y si el amor existe,
habrá amanecer;
el adiós, abstracto,
un protocolo, no más,
no marcará la marcha,
aunque si el ser.
Será un pórtico,
visible, tal vez;
como invisible,
entonces, seré.
La vida eterna,
andará tras
la fe perdida,
hasta encontrarla,
en tanto obra,
para aclararla.
Por eso, al irme,
seguiré por acá,
bajo perfil,
ángel guardián,
de tu matiz.
Eso sí, no molestaré,
apenas unos ecos,
esparciré,
en cada acontecer.
Dios bendicerá,
en la serenidad,
el sagrado instante
de la dignidad,
del amor constante,
de la eternidad,
y surgirá el milagro,
que habrá de reinar.