Lourdes Aguilar

LIRIOS EN EL PANTANO

Voces oigo que me llaman sometido

se ríen y burlan a mis espaldas

buscando rebelión en mis acciones

no soy buey, ni me sostienen por el mango

tan solo es, que vivo enamorado

 

Hela aquí, la dueña de mis amores

mi digna depositaria de respetos y atenciones

no es la afrodita de curvas y perfil perturbadores

ni deja boquiabiertos a su paso

pero es linda, inteligente, tierna

es su mirada faro si me hallo a la deriva

su cuerpo es pulcro, sinuoso, cálido

es el templo donde me refugio al final del día 

 

conserva aún ingenuidad de niña

pero es mujer que encanta con sus cadencias

es su entrega flor que se abre primorosa

es su pasión frenesí de búfalos en estampida

que los vulgares no lo entiendan es otra cosa

es de necios ir tras cortesanas teniendo a la reina

 

 

alabo las manos que parecen porcelana

con tintes marrón o rojo encendido

pero las suyas prefiero por hacendosas

por refrescar solícitas mi frente atribulada

las deseo cuando me rozan delicadas

saben encandilarme con mimos diligentes

y enardecer mis recónditas regiones

¡no puedo comparar esas caricias!

 

Los vientres planos admiro como a aves en el cielo

el suyo se ha vuelto prominente

porque a mi hijo lo gestaron nueve meses

¿cómo voy a despreciarlo?

 

Quienes me rodean me incitan 

a adorar diosas esporádicas

que expertas seducen a los incautos

son divas de mirar encantador

esculturales monumentos de erotismo

pero esclavizadas están a su apariencia

y carecen de profundidad sus sentimientos

 

sus rostros son bellos, tersos, delicados

huelen a escencias onerosas

el de ella no conoce artificios ni salones

pero canta cuando de otras no paran las querellas

sus lágrimas son gotas de rocío

resbalando sobre flor de limonero

¡No me canso de besarlo!

 

su cintura aún rodeo por las calles

con emoción propia adolescente

vale tanto ésta mujer su peso en oro

que hasta el último suspiro es para ella

 

aunque los amargados me imaginen con mandiles

y a ella se refieran por \"la vieja\"

yo se que soy el príncipe encarnado de sus sueños

guerrero fiel inquebrantable en la batalla

que se despoja de bravura ante su dama

                       II

 

hay cierto clamor infundado sobre un tema

según el cual mi sexo es un estereotipo

inventado para suprimir mi supremacía

cosa absurda es tal postulado cuando somos

libres de tomar el rol que nos complazca

 

Es mi decisión adorar a un hombre

que a pulso se ha ganado tal título

no necesita el cuerpo marcado de un Apolo

ni el poder o las riquezas del rey Midas

 

lo admiro como se admiran imponentes robles

porque no los doblan tempestades

y aún caídos permanecen firmes

su piel he recorrido ansiosa con mi boca

¡y nunca la abriré para insultarlo!

 

Suelen algunos proclamarse con orgullo

solamente entre malos y peores

para mí solo los hay humildes y fanfarrones

para mi solo los hay escuderos y Quijotes

 

El mío no solamente es humilde

porque conoce y acepta sus debilidades

también es fragua, volcán y nube

en su cabeza hay una lámpara

¡que ni aún en sueños se le apaga!

 

No aspira exhibirse en las tribunas

ni le cautivan los aplausos zalameros

es el Teseo que temprano cada día

cabal en éste laberinto mundanal porfía

Soy la Ariadna que leal le aguarda

y le ha proveído el hilo que lo salva

¡para el mejor costillar yo fui formada!

 

De su brazo recorro incansable los caminos

por él soy cayado, cetro o vara mágica

su propósito y su suerte son mi insignia

en cada pliegue de mi cuerpo adormecido

¡vibra también cada uno de sus poros!

 

Aunque digan que emponderarme es necesario

y otros insinúen que lo retengo con toloache

yo sé que el mundo es un pantano de fantoches

donde a veces se yerguen excelsos lirios