Milena Bossio

SANGRE DE MI SANGRE

Tu ausencia habita en mi ADN desde que vi el casto fulgor de la mañana y el llanto abrazó el silencio del albar seto, nuestras huellas y nuestra estela eran las mismas, pero no nuestros pasos, ni nuestro espacio.

 

Tan cerca y tan lejos, dos almas opuestas se encuentran gracias al tiempo, un abrazo desierto dibuja sin tinta un amor insípido, me veo en tu mirada, pero no me encuentro...

 

La sangre no miente y el corazón tampoco, el tiempo lo sabe, la ausencia nuestro viejo aliado nos alumbra hacia el olvido repentino, las risas se desprenden de tu senil rostro y caen bruscamente sobre el lóbrego abismo de tus miedos.

 

Una estirpe más que decide perderse al igual que tus culpas y mis sueños superfluos, estás aquí después de largas madrugadas y preguntas sin respuestas, estás aquí... envejecido y desgarbado, como el tiempo mal gastado.

 

Pero la sangre se va decolorando y tu presencia se irá esfumando como aquella mañana en la que mi llanto irrumpió el silencio del albar seto, porque abrazar tu cuerpo es como abrazar tu ausencia y mirarte es como borrar mi esencia.