No creo que me olvides, bien sé que volverás
pues dejaste en mis manos
las huellas de tu piel,
y tu piel…
aún está oliendo a mí.
Si tuviera que volver a enamorarme…
Tú serías nuevamente la elegida
Porque en cada estación he de hallarte,
Solo para amarte, pedazo de mi vida.
Tú, amor, me has enseñando
que la piel, es solo piel,
si no hay calor, ni un beso febril,
que te haga sentir el, ser amado.
.
No era novel en cosas del amor
pero de tu mano y sin temor,
entré a tu mundo de música y pasión,
cosas del corazón, escritas en una canción.
Me inquietabas con esa prenda negra
Que, traslucía en el vestido que llevabas
Con pícara mirada para mí, te la quitabas
Y tú inquisidor… ¿Y vos?
¡Presurosa en la cama te acurrucabas!
Tu boca enardecida, un mohín, un beso
Hallando en mí lo que buscabas,
un lapso de entrega y embeleso.
Tus senos en mi pecho,
Tu vientre en mi vientre
entre suspiros y jadeos, tu aliento…
¡Cada vez más ardiente!
Luego de… cual frágil mariposa,
en mis manos, tu cuerpo se desmadejaba,
los rescoldos de aquella noche hermosa,
era todo lo que, de ti quedaba.
Delalma
Miércoles, 25 de julio de 2010