Nazaret Muñoz

Alma desdichada.

Alma desdichada.

 

En un desierto árido

he desfallecido

en un océano profundo

he naufragado

y sin pensar en lo anterior mencionado

he muerto.

 

En esta tristeza profunda

que me abruma cada mañana

pienso y espero

salir de este infierno perplejo,

de este sufrimiento triste y complejo

que me desgarra en lo más inmenso

sin piedad ni lamento.

 

Una luz de esperanza

solo me basta esperar,

antes de poder agonizar,

en esta prisión congelada

y poder aceptar

que moriré desolada

en esta tierra sin frutos ni agua,

desierta y sin abundancia.

 

Tan solo soñar con escapar,

y que mi alma corrompida

deje de llorar ,

deje de sufrir,

deje de morir,

y ya me deje de reprimir.