DianaReydz

\"CATARSIS #7: EN EL DESIERTO\".

\"Estoy...


¿Dónde estoy?


Tengo frío.


Estoy... Desnuda\".


El viento sopla y la arena cubre mi cuerpo a medias.

Proyecciones emboscan mi cabeza.


Tu piel sobre mi piel.
Tu boca sobre mi boca.
Tu compás llevando mi ritmo.

Perfecto balance.


Fuego que moja, que hace transpirar gloria.


Y tu cara sin rostro, sin ojos que ver; sólo tu aliento agitado.

Y te siento, en el calor de éstas dunas que camino, sin ecos. Sólo veo hoyos en mi pecho y escucho quejidos de olvido.

 

\"¿Dónde estoy?

¿Dónde está mi ropa?


Por qué están sangrando mis pechos.
Por qué mi vientre esta agrietado
como suelo infértil.
Por qué mi cuello está mordido.
Por qué mi cuerpo está débil y pálido\".

 

Estoy caminando, pero no se a dónde voy.


Y te veo como chispazos que me bombardean con memorias de los dos.

Quiero volar lejos, muy lejos y siento un vacío en mi espalda.
Ya no están mis alas.

Duele.

Al ver las heridas, duele.

Quiero llorar.

Quiero gritar y no sale una gota de llanto.
No tengo voz.

 

\"¡Dios! Estoy muda\".

Tengo sed.

Necesito lavar mi piel de está arena que no me sirve.
Necesito subir...
Necesito encontrar el modo de salir de aquí.

Entonces, su voz...
Su risa, empiezan a flotar como buitres girando sobre mi cabeza.

 

\"Debe estar soñando\" - pienso.

Y así, doblo mis rodillas en lo más alto de lo que descubro que es un desierto y me arrojo desde esa posición envuelta en una ola de arena rodando sin temor.

He caído y hombro izquierdo se ha roto.

Limpio mi rostro y, de pronto, ahí frente a mí hallo un pequeño oasis.

Me arrastro aún con dolor y sumerjo mi rostro, aseo mi cuello,
mis senos y mi vientre;
y después, sin imaginarlo observo como florezco, como empieza a germina vida de mis heridas.


Hojas que se vuelven enredaderas
y revisten mi desnudez que, a su vez, me van dando fuerza para ponerme en pie y enderezarme.

A lo lejos avisto lo que sería una ciudad y me dispongo a avanzar... aún con los pies descalzos.

Recordándote.

Pero ya no dueles.

Porque comprendo
que todo lo que viví, lo que perdí...
no lo perdí, pues lo viví con todo el alma y, puedo volar aún sin mis alas.


Puedo volar con los pies sobre la arena, sola, pero con la posibilidad
de que así como hallé éste pequeño oasis, así denuevo hallaré a quien amar, a quien entregarme,
acunada por las dunas de mi libertad.

Diana Janeth Reyes Diáz.

( Diana Reydz ) 17/02/20

12:26am

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