Hambrienta.
Viviendo subterránea,
entre las odas violentas
de una pasión que la envenena.
Apretando...
un botón ardiente,
que va controlando
la lujuria en su mente.
Sedienta,
entre arenas húmedas,
en su boca rota
por amores de mierda.
Gritando.
Anclada en parapentes,
que van chocando
con sus sueños deprimentes.
Desierta,
en medio lluvias ácidas
que la dejaron muerta
y enterrada viva.
Sonriendo,
siempre ante la gente,
con labios apretados
sin que nadie sepa lo que siente.
De: Diana Janeth Reyes Diáz.
( Diana Reydz )
Publicado el
31/01/20
10:54pm
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