Fernando Javier Gamero Oviedo

Tú, mi inspiración.

Tú, mi inspiración.

 

La primera vez que te vi,

empecé a creer en los ángeles,

lo más bello que conocí.

 

Sólo pasabas por mi lado,

ya me sentía bendecido

y me sentía enamorado.

 

Siempre detenía la clase,

sólo para verte pasar

y que tu presencia inspirase

 

esa necesaria energía

que me reanime a estudiar,

llenas mi día de alegría.

 

Y así pasaron muchos meses,

hallé una excusa para hablarte,

pero lo pensé varias veces,

 

tenía miedo, soy sincero,

mi gran temor era perderte,

yo no soy un aventurero.

 

Y llegó el día planeado,

los dos estábamos nerviosos,

ya mucho te había anhelado;

 

descubrí tu bella sonrisa,

vi dentro de ti un paraíso,

quería besarte deprisa,

 

pero mis ansias se calmaron,

cuando reías muy nerviosa

y mis labios te aclamaron.

 

Tu sonrisa es un bello poema

que este poeta va a declamar,

tu nombre un hermoso fonema

 

que repito todos los días,

en mis sueños y mi inconsciente,

creando bellas melodías,

 

que se calman sólo con verte,

esperar un día más duele,

en tus brazos debo quererte.

 

 

Fher

 

(Todos los derechos reservados por el autor)