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Denise Arredondo

Punto final

 

Por más que me cueste debía entender que hay amores que se sienten y desaparecen, que por más que hagamos esfuerzos ya no vuelven, que el recuerdo se desvanece, que son como libros que alguna vez leímos, libros que alguna vez cerramos y no nos dimos cuenta que a partir de ese día el libro que guardamos no sería nunca más tocado, nadie más leería sus páginas.
Y algo así pasó con nuestro amor, nuestro amor fue como un libro, empezó con un principio divino y terminó con un final que nadie quisiera leer dos veces, un final que me dejó buscando formas para comenzar a olvidar.
Los motivos de tu partida no los tengo, quizá se te olvido escribir esa página, te salteaste la parte que los espectadores esperaban, te salteaste uno de los puntos más importantes de la historia.
Al no tener ese capítulo tuve que suponer que tu amor se había desgastado (tenía que conformar al público, darle algo de esa página que vos no habías redactado)
Pero tu final fue concreto, no dejaste ni una sola duda, cerraste nuestra historia y no le dejaste punto suspensivos, la cerraste con un punto final para que quede claro que no seguirían más libros, que no existiría otro capítulo de la historia de este amor, un amor que empezó regalando la luna y contando las estrellas (nos creíamos infinitos) cerraste nuestra historia y la guardaste para siempre, tratando de que nadie más tenga el recuerdo de que alguna vez nosotros un amor compartimos.
Y me queda una duda, porque la realidad es que los amores tan rápido no se olvidan, se ve que vos nos venías olvidando hace rato y cuando no te quedaron momentos por revivir firmaste el final y me entregaste el adiós de forma repentina, de forma veloz, para que yo no tenga que dar algo de mi voz.
Después de nosotros dos, tuve que crear otra historia, pero ahora teníamos libros separados.
Tuve que hablar de cómo hacer para olvidar, de cómo entender que los amores pueden ser fugaces, y de cómo armar un olvido para deshacer cada recuerdo vivido. Nunca más volví a tocar la herida, solo quise escribir lo que deja un amor cuando se desvanece, nunca más volví a leer ese libro que habíamos creado, lo guarde en mi almacén de los olvidos y marque en su tapa un punto final, para recordar que esa historia jamás se volvería a tocar.
        -Denise Arredondo