Raquel Fraga

Frui mare

Quizá fuera necesario besarte

en la realidad de estar

en la dársena de tus comisuras.

 Huidas, retornos y,

                           entre medias

aletas firmes que se elevan

en un buceo de sueños.

No deseo destruir lo que no dijiste,

ni resistiría otro mar sin color.

Dame cebo para pescar

ese abismo lleno de ti,

y como pez abisal

tragarme la oscuridad

en la agonía 

                          de este deseo.