jacqueline Sellan

La engaƱadora

 

Sólo arena, amalgama de frío cemento, eso eres…

Y si desde acá te vemos tan brillante y plateada,

no es gracias a tus estériles contornos;

es porque robas la luz del sol

que aún queda flotando en el espacio

y te vistes de ese oro ajeno...

Mientes una luz que no posees y eres falsa

como los palacios de espejos...

Sólo tienes tu corazón de imán que sigue vivo.

Con él atraes nuestra sangre para pasearte en

nuestros sueños dementes...

Eres la muerte gris y nos cegarás, sin duda,

si alguna imprudente noche

nos dormimos bajo tus fatales arenas...