A la mujer a quien amo
le juré un amor eterno,
sin pensar que en esta vida
solo Dios es sempiterno.
El amor es sufrimiento,
a veces es inspiración,
otras veces fascinante,
pero tiene duración.
Dimensión maravillosa
que aglutina la pasión,
a veces es misteriosa,
otras es pura atracción.
Es un poderoso impulso,
un deseo, una emoción,
a veces es solo sexo,
otras tantas, admiración.
No lo alejes con prejuicios
y busca vinculación,
dale rienda a tus sentidos
y si pasa, acéptalo.
J. Piñeiro