Hiram Garcia

Envenenado de ti

 

Agacho la mirada cada que te veo,

Me ahogo entre las palabras no dichas;

Y me destierro de mi propio ser.

 

 

Me acorto la vida,

Cada que pienso en ti…

Y tu recuerdo queda en mí.

 

Cada que lloro me siento a pensar,

Tomo mi cuaderno y pienso en ti;

Cuan preciosa eres.

 

Y dejo caer mis lágrimas,

Y canto al son del recuerdo…

Lamentando esta distancia.

 

Pues pobre soy sin tus caricias…

Tan lindos momentos,

Erradicados en el pasado.

 

Ya no te veo…

Pues envenenado estoy de ti;

Me he enamorado de ti.

 

 

Pues me he cansado de abrazar mi almohada,

Y enredarme en mis pensamientos,

Me he preguntado si acaso has comido.

 

Cada noche la siento monótona,

Abrazo y en me enredo en recuerdos,

Y palabras ya dichas.

 

Pues estar contigo es una dicha,

Pues mis esperanzas no las quiero perder…

Y tú veneno.

 

Se esparce y me mata lentamente,

Más yo finjo que todo está bien;

Pero sigo envenenándome de amor.

 

De tu nombre que es como el mar;

Y quedo sólo esperando,

Que la distancia sea corta.

 

Y que el tiempo me regale luz de vida,

Para poder verte otra vez…

Pues me marca solo soledad.