Meylen Hirasú G. M.

Frágil Ilusión

Frágil se ha vuelto  

mi tranquilidad 

Quizá es que razono 

con inquietante  

profundidad. 

 

La ANGUSTIA es 

enemiga de mi sonrisa. 

 

Pensar en lo que podríamos 

llegar a vivir 

me ayuda a comprender  

que necesito de Dios. 

 

Gotas de miel, 

de vino y tinta 

china 

caen de mis ojos. 

 

La sonrisa se dirige 

al lado de la ilusión, 

pero siempre va 

de la mano de Dios. 

 

Es largo el tiempo 

y angosta la paciencia 

Mi sentimentalismo 

vuela con alas de versos. 

 

No queda más que 

confiar en la dicha 

de mi esencia. 

 

Mis dedos juegan 

con la pintura 

de mi deseo. 

 

Dios me ayude a cargar 

estos acordes 

melancólicos.