Esperaba tu llamada
como si fuera un te quiero,
de esos que salen del alma
como letras de un bolero.
Al ver que no me llamabas,
quise enviarte unos versos
para alegrarte la noche
como si fueran mis besos.
Quiero que tú me recuerdes
en cada instante y momento,
y en las noches mientras duermes
vivir un amor de cuento.
Dibujando en el espacio,
en mis versos iban flores,
para entregarle a esa dama
el más puro de mis dones.
Si es verdad que ella me quiere
pondrá a remojo ese ramo,
para dar vida a esas flores
al sentir que yo la amo.
J.Piñeiro