Cuando leas a Gustavo
y sientas que el amor pasa,
no lo dejes escapar,
pues igual después se atrasa.
Cree como quería Mário
en los versos con dulzura,
en las cartas que sonrojan
y en relaciones que duran.
Quiere siempre día y noche
como quería Loinaz.
Quiere blanco, quiere negro,
si me quieres, quiere más.
Si no quieres de esa forma,
quizá que la perderás.
Llegará entonces Neruda
versos tristes a contar.
J. Piñeiro