VICTOR SANTA ROSA

A LA HORA APETECIDA.

A LA HORA APETECIDA.

 

Convergen celo y deseo,

a la hora sin tiempo,

en espontáneo momento,

de entrañado devaneo.

 

Y así el amor consuma,

entre pieles encendidas,

tantas ansias apetecidas,

que con entrega perfuma.

 

Aromas de alientos,

entre gemidos y besos

y sensuales movimientos,

sincronizan ávidos cuerpos.

 

Es la hora apetecida,

sin límite ni pudor,

donde tú y yo mi vida,

catamos nuestro amor.

 

Más no tenemos tiempo,

ni fracción de un calendario,

toda hora, momento y diario,

es a nuestro corazón dispuesto.

 

Y en nuestras vidas,

toda mirada o caricia,

son siempre apetecidas

y perpetua albricia.

 

Autor: Víctor A. Arana.

(VÍCTOR SANTA ROSA)

Septiembre 22 del 2019.