Ya no recuerdo si ayer fue hoy, o si hoy alguna vez lo fue.
Recuerdo que te vi esta mañana, o quizás fue mañana y yo creí que fue ayer.
No, claro que no estoy loco... pasa que perdí la cordura en las sombras de tu desnudez.
Sí, ya lo sé... soy bastante descuidado.
Me temo que, de continuar así, me perderé yo mismo...
Y no sabré qué hacer.