Heliconidas

Esa mujer

~⌂~

Existe una mujer.
Un ser que, día a día,
arranca una nota nueva
en mis pianos de seda.
Su alma enamorada
es brisa virginal
que arrulla los maizales.
Esa mujer, mi amada,
es flor de oro
en mi árbol de poeta,
un vals perfumado,
sollozo de glicinas.
Su boca es una pera
que se hace jugo
en mis besos.
Todas las mañanas la veo,
custodiando las puertas
del palacio del sol.