Leomaria Mendes

El arte de echarse a perder...

¡CUIDADO!

Con sentirse en el peldaño más alto, incapaz de arropar a otras artes amigas.

Cuidado de crear dentro de ti, un ego fantasma fermentado y devastador, que te lleva a creer, que eres el mejor de todos los demás, en todos los sentidos.
Cuidado de sentir que ya estás en la cumbre, y no necesitas tener empatía para seguir.

Cuidado, tener mucho cuidado…

Un inspirador y proclamador del arte, que gasta prepotencia como perfume favorito, es equivalente a una arte insípida y sin vida.

Cuida de que la humildad no te abandone, quedando de ti, solo cenizas de lo que un día ha podido ser, y a pesar de tener tales dones, no eres un merecedor.

Un nombre borrado.

Un seudónimo aborrecedor.

Una tumba sin visitas.

¡Cuidado! Te lo vuelvo a decir.

No vaya a ser que hayas caído en la trampa de tu alma malvada e vanidosa, en adquirir por propiedad, una carga a costo de tu ¿Salud y felicidad?

Y en el caso de que así fuera…Si fuera así, me compadezco de ti, pues tiene en propiedad una causa que jamás podrás solventarla.

En el hondo del océano o en los confines  de la tierra, siempre habrá sitio para más huesos secos.

¡Cuidado!