No, esto no es el poema de un chiquillo desquiciado extraviado por el camino.
Esto es la remembranza de un ayer...
Un recuerdo perdido en la memoria,
un recuerdo que comienza donde termina,
un recuerdo de un invierno en primavera,
un eterno regreso al cual siempre se regresa,
un recuerdo de una plegaria que ni Dios escuchó.
Yo soy el niño, el hombre, soy de la nada su esencia,
un pedazo de estorbo que nadie pidió...
Soy el último poema que nadie leyó.