Julio Noel

¿Recuerdas, mi amada, los calores del verano

¿Recuerdas, mi amada, los calores del verano

cuando subíamos la agreste y adusta quebrada

por aquella pendiente tan dura y empinada

tú y yo, amor mío, los dos asidos de la mano?

 

No ascendimos la escarpada montaña en vano,

pues en lo alto de la cima encontramos clavada

la flecha de nuestro amor que allí fue arrojada

por los celos de aquel dios bárbaro e inhumano.

 

Ahora que hemos hallado la saeta del amor,

te pido, amada, que nunca más sea lanzada

por la mano de ningún dios cruel y vengador.

 

Tal vez así yo pueda ser tu eterno amador

para poder adorarte y por mí idolatrada

eternamente en medio de este mundo traidor.

 

Canciones de amor.